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CUANDO DEJAN DE SER NIÑOS.

Actualizado: 19 de abr de 2018

Como saben esta edición está dedicada celebrar el Día del Niño, pero ¿Qué pasa cuando nuestros maravillosos y rebeldes teens comienzan a dejar de serlo? Es decir, ya no quieren ser niños pero tampoco quieren las responsabilidades de un adulto. Se creen adultos, saben que empiezan a tener decisiones propias, pero quieren algunos “privilegios” como cuando eran niños.


Créeme ellos se sienten súper confundidos por lo que están pasando, algunas veces están de mal humor, lloran en algunas ocasiones y no saben el por qué, se duermen, siempre están cansados y muestran apatía por actividades que anteriormente eran las favoritas, hacen cara de desagrado por la mayoría de lo que comentas, ya no quieren salir contigo y ni hablar del beso que ya no quieren al dejarlos en el colegio.



¿Te suena familiar?


Antes de que nuestros niños entraran en esta etapa, nos acostumbraron a hacer lo que nosotros decíamos, y ahora la relación con ellos se vuelve cada día más complicada.


Aquí te dejo cuatro tips para que la relación con tu teen no sea una pesadilla.


NEGOCIA, NO IMPONGAS.


Algo que les ultra molesta a nuestros pre-adolescentes es que se les imponga y siempre buscan el beneficio de ellos, sin importar los demás y mucho menos tú que eres el papá ya que te ven como el dictador. A esa edad los chicos no ven riesgos o consecuencias de alguna acción, difícilmente son conscientes de las decisiones que toman y siempre van a querer ganar.


Es por eso la importancia de este punto, pues tienes que ayudarlo a que concientizar sobre las acciones que va a tomar. Es decir, si él quiere un permiso para ir a la casa del amigo, pero sabes que no va tan bien en la escuela, lo primero que haces es negarle el permiso y reprocharle inmediatamente sobre sus notas en la escuela. Como consecuencia tu hijo se enoja y probablemente en una próxima ocasión te mienta con alguna excusa para poder ir a la casa del amigo, y así poco a poco la relación se va desgastando.


Te sugiero sedas a ciertas peticiones, negociando sobre las mismas. Por ejemplo: “¿En cuanto tiempo, paso por ti?; ¿Consideras que después te dará tiempo para hacer tus pendientes?, No me gustaría que te durmieras tarde.


Lo importante es saber que algunas situaciones son negociables, habrá las que definitivamente no, por ejemplo un tatuaje, explica el porqué de las cosas y que no sea solo por “Porque soy tu padre”. Cumple la negociación y haz que la cumpla tu hijo. Así estarás dando importancia a tu y a su palabra.


ESCUCHA, NO JUZGUES


La comunicación con tu teen se empieza a dificultar a medida que pasa el tiempo y una de las razones es porque ellos se sienten juzgados por ti.


A esa edad comienzan a descubrir nuevos gustos, nuevas experiencias y comienzan las maripositas en el estómago. ¿Qué pasa, cuando llega tu hijo comentándote que su amigo ya tiene novia? La reacción de la mayoría de los padres es, “Que barbaridad, si todavía es un niño” “Todavía no está en la edad”, “Yo si fuera su mamá….”


Recuerda que tus palabras dicen más de lo que tú crees, y si ellos ven tu reacción al contarte sobre su amigo, ¿Crees que tengan la confianza de contarte sobre la niña o el niño que les gusta?


Piensa muy bien antes de opinar y juzgar respecto a lo que tu teen te comenta y mejor aprende a escuchar, para poder darle elementos que te ayuden a que confíe en ti.


REALICEN UNA ACTIVIDAD JUNTOS


Tu hijo empieza a cambiar de gustos y si antes le encantaba que le contaras cuentos por las

noches, es muy probable que ahora ya no, ahora prefiere que lo dejes solo para revisar sus redes sociales antes de dormir.


Aquí es donde debes poner a trabajar tu creatividad y buscar una actividad que puedan hacer juntos. Esto les servirá para: Crear nuevas experiencias, compartir tiempo de calidad, tener tema de conversación, y que ambos tengan sentido de pertenencia.


NO TE LO TOMES PERSONAL


Es muy probable que a estas alturas tu teen comience hacer algunas muecas, ruidos o gestos que no te agraden. ¡No te lo tomes personal!, ¿Recuerdas los berrinches que te hacia cuando tenía dos o tres años? Eso era porque no sabía cómo canalizar sus cambios al saber que no era un bebe y no siempre lo traerías cargando. Pues pasa algo similar, ahora tu teen sabe que empieza a tener responsabilidades y que no siempre le van a agradar.


Recuerda que tú eres el adulto y el control lo tienes tú, no lo pierdas.



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